El Reforzamiento Positivo, para Motivar a tu Equipo...

B.F. Skinner, psicólogo y científico norteamericano, desarrolló en los años 70 del siglo XX su famosa teoría sobre el Condicionamiento Operante. Gracias a sus estudios con animales, llegó a la conclusión que la probabilidad que una conducta se implante o que se repita, aumenta cuando va seguida de un estímulo positivo y tiende a extinguirse, cuando va seguida de castigo.

A pesar de que su teoría ha sido aplicada por los psicólogos durante años, el empleo del refuerzo positivo en la empresa no ha sido tan ampliamente utilizado. Ya el mismo Skinner señalaba en 1973:

“La supervisión mediante refuerzo positivo cambia la atmósfera a mejor en el centro de trabajo…con refuerzo positivo se obtiene al menos el mismo rendimiento, y muy probablemente, una mejora continuada…”

Y es que el reforzamiento positivo, utilizado convenientemente por jefes y mandos intermedios en el ámbito de la empresa se ha demostrado una estrategia eficaz de cara a mejorar:

  1. el rendimiento del trabajador,
  2. la orientación y el compromiso hacia la empresa,
  3. el clima laboral,
  4. el rendimiento de los equipos y su cohesión,
  5. disminuyen las bajas laborales asociadas a el estrés y la ansiedad,
  6. fortalece la entrega y fidelidad de los empleados.

Así, el objetivo del refuerzo positivo sería recompensar el esfuerzo y entusiasmo de los trabajadores, ya sea mediante el elogio verbal (fundamentalmente) como a través de refuerzo material: una subida de sueldo, días libres, unas entradas para el cine, etc.

El refuerzo a través del elogio verbal se ha comprobado que por si solo tiene una gran potencia reforzadora. Una felicitación pública delante de los compañeros o en privado, así como un correo electrónico felicitando un esfuerzo extra, se ha comprobado su efecto positivo en el rendimiento del trabajador. Y es que, sentirse valorado en la empresa, es fundamental para mejorar la satisfacción laboral por parte del empleado.

Un jefe que tan solo se fija en lo negativo, utilizando reiteradamente el castigo, lleva a la frustración dentro del equipo que lidera. En cambio, un líder que utiliza el refuerzo positivo, entiende la importancia de mantener contentos a sus empleados, por lo que los hace sentir motivados a través de recompensas verbales y también materiales.

Añadir nuevo comentario